Jueves 21
Kobetamendi, un monte situado en los alrrededores de Bilbao, el emplazamiento donde se celebra un gran festival sobre el que vamos a hablar. Llegamos al recinto el miércoles por la tarde y, tras montar la tiendas en el camping destinado a aquellos que solo ibamos a estar un día nos dirigimos a Bilbao para comprar algo para pasar la noche. La distinción es importante, y el descontento fue generalizado al descubrir que, mientras los que habían pagado la entrada de todos los días estaban acampados alado del recinto de conciertos, los demás teníamos que subir hasta una cantera en lo alto del bilbaino monte a unos 800 metros desde la parada de autobús. Como en todos los festivales, una vez llegas te encuentras con este tipo de sorpresas; sin embargo, el servicio de autobuses fue esquisito. Solo nos podemos quejar de que no hubiese servicio de buses el miércoles a partir de las 22:00. Eso no es problema, pues ya nos hemos aprovisionado suficientemente de cerveza, ron y demás productos, gracias a las indicaciones de la policía local para llegar a un supermercado en el que poder comprar "batidos" y revistas??? Todavía me pregunto a que clase de revistas se refería el policía pero o era un cachondo, o nos vio cara de pervertidos pero en cualquier caso creo que no captó la idea que nosotros teníamos. Una vez arriba la noche se desarrolla con normalidad e incluso hacemos un amigo de Tarragona que venía al festival toda la semana. Con algo de alcohol en vena se nos ocurre la en un principio descabellada idea de bajar a Bilbao de fiesta, andando un miércoles?? Lo acabamos haciendo acompañados de nuestro amigo de Tarragona y solo encontramos un extraño bar abierto, nos lo había recomendado un también extraño tipo que paseaba por Bilbao a las 3 de la madrugada. Nuestro intento de llegar a la zona de ambiente heavy de Bilbao había fallado, pero otro día lo conseguiríamos. Volvemos en taxi hasta arriba y, en especial uno del grupo había bebido más ron que un bucanero y casi acaba el taxi lleno de vómito, por suerte aguantó como un campeón. Nos esperaban un par de horas escasas para dormir y descansar antes del concierto.
Un dato a comentar relacionado con la organización es el reparto de pulseras. Esto se llevó a cabo a partir de las 15 y produjo un colapso, pues a la salida de los que recibían las pulseras se formaba la cola de entrada al recinto. Esta claro que los organizadores están un poco perdidos en un festival que ha doblado en asistencia a la edición anterior. Lo único que nos entretiene en esos momentos de espera es un joven que empieza a vomitar en la fila, suponemos que aún con resaca; la gente aplaude, se ríe y lo fotografía y graba (probablemente eso acabe en youtube). Nuestro amigo del kalimotxo sigue borracho desde la noche anterior, aunque en ese momento se va a la tienda de campaña porque se aburre de esperar.
Llegan las 16, en realidad las 16:20, con un retraso aceptable se abren las puertas y la gente entra con las tipicas imágenes que vemos en los DVDs de fans enloquecidos corriendo a primera fila, entre los que estamos nosotros tras esperar 5 horas a la entrada. Sintiendolo mucho, no podemos comentar las actuaciones del escenario 2, porque tal como pretendíamos conseguimos la primera fila en el centro, un sitio privilegiado que no vamos a perder en toda la jornada.
Por fín llegó en momento, pero en realidad quedaban más de dos horas de espera hasta que saliesen los Maiden a las 22:15. Llamamos por teléfono a nuestro amigo que había ido a la tienda temiendo que se hubiese quedado dormido y se estuviese perdiendo todo, o que hubiese sufrido un coma etílico. Descubrimos que está vivo y se ha hecho amigo de unos punkis. Sigue borracho, sigue bebiendo. La espera es insoportable y aun así el comienzo se retrasa. Cuando empieza a sonar la intro la gente enloquece, pues va aver a sus ídolos Iron Maiden. Hay quién les ha visto muchas veces, para otros como yo era la primera vez y resulta impresionante verles aunque les conozcas tan bien de verles en los DVDs. El primer tema, como por todos es esperado, es Different World, del último disco A Matter Of Life And Death. Los siguientes, los también de este disco These Colours Don't Run y Brighter Than A Thousand Suns. El público empieza a decaer con tanta nueva composición, pero nos vamos dando cuenta del sonido perfecto que acompaña al gran decorado de inspiración bélica. La interpretación musical no se puede cuestionar, porque clavan los temas uno detras de otro sin ningún tipo de error. La voz de Bruce, mejor de lo que esperaba. Pudiendo ser el más afectado por la edad, sus agudos se conservan de forma increíble sobre el escenario, mientras se mueve, corre y salta de un lado para otro.La locura vuelve con un clásico llamado Wrathchild, seguido de otro llamado The Trooper con Bruce ondeando la bandera británica, e incluso vestido con casaca roja. Todos entramos en calor con estos temas, tanto que una puerta que hay en la valla de seguridad se rompe y está a punto
de reventar. En cuanto se percatan, los seguratas actuan rapidamente colocando barras de hierro y todo tipo de correas para evitar lo que puede ser una masacre. Por suerte, lo consiguen arreglar provisionalmente y, en vez de morir aplastados continuamos disfrutando del concierto.
Pero estamos en un festival, y la gente pedía más clásicos como los que venían a continuación. The Number Of The Beast con un muñeco del demonio detrás del escenario, la coreada Fear Of The Dark, Run To The Hills y Iron Maiden en la que pudimos ver el tanque de Eddie del que tanto se había hablado. Gran montaje escénico para apoyar una gran actuación. Después de estas canciones, los 6 músicos se retiran pero nadie se cree que sea el final.
Así acabó un concierto con un set list bastante equilibrado, con varias canciones nuevas como suele ser típico en ellos, pero con una serie de clásicos bien elegidos. La interpretación y el sonido inmejorables. Una gran actuación y el año que viene volveremos a verles para poder comparar. De recuerdo nos llevamos alguno del grupo y yo puas de Dave Murray, y una muñequera de Steve Harris. Mientras, seguimos sin saber nada de nuestro amigo que sigue borracho.
Nos dirijimos al escenario 2 a ver Within Temptation, aunque el frío y el cansancio hacen que su gran actuación quede un tanto deslucida. Empezaron con temas de su último disco como Our Solemn Hour o The Howling, para seguir con su mítica Stand My Ground. A pesar de la falta de su guitarrista Ruud Jolie por enfermedad, clásicos como Mother Earth sonaron grandiósamente. Acabaron con Deciever Of Fools y Ice Queen, tras hacer un repaso de todos su éxitos. Acabó así una actuación que cerraba la jornada, y que fue tan perfecta que el público llegó a insinuar la posibilidad de que hubiesen tocado en playback. Preciosa la voz de Sharon además de su belleza, y expectacular el sentimiento que pone en la interpretación de sus temas.Para terminar debemos hablar de nuestro amigo el desaparecido, que llegó al campamento base una vez acabados los conciertos, a eso de las 3:00 acompañado de sus amigos punkis que incluso me invitaron a tomar el último kalimotxo, cosa que rechacé por el imponente cansancio. Consiguió mantenerse más de 24 horas borracho, recibiendo nuestras enhorabuenas; otra cosa sería la resaca del día siguiente...
Crónica: Alexander Sancho
Fotos: Beñat Mendizabal e Iñigo Higueras

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